Grandia, en busca de aventuras pasadas

Grandia

A finales de la década de los noventa, los omnipresentes títulos de la saga Final Fantasy eran los reyes del rol. En 1997 salió al mercado la séptima entrega, la primera en llegar a España, y la compañía japonesa Game Arts puso toda la carne en el asador con un título que aspiraba a eclipsar el éxito de Square, Grandia, que llegaría a Europa en el año 2000 para la plataforma de Sony, PlayStation.

Justin es un joven ávido de aventuras.

La trama cuenta la historia de Justin, un joven habitante de la ciudad portuaria de Parm, en el continente de Messina, que sueña con vivir extraordinarias aventuras, como hiciera su padre. De él conserva un amuleto que siempre lleva encima, la Piedra Espiritual. Un alma inquieta como la suya no podía aguardar pacientemente a la hora de la cena, y un día nuestro intrépido aventurero y su amiga Sue deciden explorar las Ruinas de Sult, al norte de la ciudad. En las profundidades de aquel lugar abandonado, una misterisa voz se alza entre las sombras: “Bienvenido sea el portador de la Piedra Espiritual“.
Los acontecimientos de ese día marcarán el destino de Justin, que se embarcará en una aventura sin retorno hacia el Nuevo Mundo y se verá envuelto en leyendas ancestrales que parecían olvidadas en el tiempo.

El juego emplea ‘sprites’ para los personajes.

El aspecto gráfico no es ninguna maravilla, y menos para aquellos acostumbrados a las nuevas tecnologías. Pero en su favor hay que decir, que para la época en que se desarrolló es bastante atractivo. El juego emplea sprites (duendecillos) para los personajes, en lugar de los modelados poligonales usados con posterioridad, y el sistema de batalla presta gran atención a la localización de los combatientes. Grandia permite mover a los personajes a las posiciones adecuadas para esquivar ataques o adquirir ventaja sobre los distintos adversarios, y los personajes pueden contraatacar e interrumpir ataques enemigos, lo que concede mayor dinamismo. Queda por decir que la aventura ofrece dos modos de batalla: el clásico y el automático.

El aspecto musical es excelente. A cargo del compositor nipón Noriyuki Iwadare, artífice de la banda musical de toda la saga y temas como “Yoshi’s Island” y “Meta Knight’s Revenge” del más reciente Super Smash Bros. Brawl, que ambienta la trama y sumerge al jugador en una atmósfera de fantasía desde el primer momento.

El juego tenía todos los elementos necesarios para convertirse en un referente del género, pero el hecho de que llegara a tierras españolas íntegramente en inglés (a excepción del manual) echó para atrás a más de uno. Quizá tabién por ello Grandia II y Grandia III hayan tenido una incidencia todavía menor en nuestro país.

Anuncios

Acerca de María Roldán

Periodista aficionada a lo nipón, los videojuegos y la lectura, actualmente afincada en Japón.
Esta entrada fue publicada en PlayStation, Sega Saturn y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s